Chao Duque, chao

La médula del contenido del referendo uribista son las propuestas dictatoriales que, desde que se firmó en noviembre de 2016 el Acuerdo de Paz, vienen haciendo todos los matices del uribismo y que se resumen en la frase de Fernando Londoño: “El acuerdo de paz hay que volverlo trizas”. Mientras que la afortunada iniciativa de referendo del senador Roy Barreras recibió el respaldo de diferentes contingentes políticos, personalidades de la vida nacional, trabajadores, mujeres y jóvenes, que en un rápido y constructivo proceso colectivo pusieron en blanco y negro la propuesta del Referendo Constitucional “Chao, Duque”, que es un Proyecto de Acto Legislativo que trata ocho importantes temas y formula nueve preguntas al país. Además de los dos referendos mencionados en estas líneas, antagónicos entre sí, circulan las propuestas de un tercer referendo sobre la protección a la producción campesina y al campesinado colombiano, y una Consulta Popular sobre el derecho a la salud. El Partido del Trabajo de Colombia (PTC) unirá sus esfuerzos con todos los sectores alternativos y de oposición al gobierno de Duque y a la consolidación del proyecto político dictatorial del uribismo. Allí se enmarca esta iniciativa del referendo, se trata contribuir a desenmascarar la esencia fascistoide de esta corriente de ultraderecha y aportar nuestro grano de arena a la unidad política que la derrote electoralmente.

Por Yezid García Abello
Secretario (e) del Partido del Trabajo de Colombia (PTC) / 10 de diciembre de 2020

El sábado 10 de octubre, la jueza 30 de garantías Clara Ximena Salcedo, ordenó la libertad del expresidente Uribe Vélez, a quien la Corte Suprema de Justicia, dentro de la investigación que se le hace por los delitos de fraude procesal y soborno a testigos, le había impuesto detención domiciliaria. Pese a la indebida presión del gobierno de Duque y el uribismo, alcanzó a estar dos meses en esa condición. En su discurso sobre la libertad de lo que él llamó “su secuestro”, que obtenía por la maniobra de renunciar al Senado y quedar cobijado por una Fiscalía demasiado cercana a él, a sus intereses y al Centro Democrático, le anunció al país, vía twitter, su propósito de convocar a los colombianos para que respaldaran con sus firmas un Referendo Constitucional de 13 puntos cuyo texto, en borrador y por la misma red social, inmediatamente fue dado a conocer.

La médula del contenido de este referendo son las propuestas dictatoriales que, desde que se firmó en noviembre de 2016 el Acuerdo de Paz, vienen haciendo todos los matices del uribismo y que se resumen en la frase de Fernando Londoño: “El acuerdo de paz hay que volverlo trizas”.

Cierre de las Altas Cortes y su reemplazo por una nueva y única corporación judicial que asuma todos los asuntos de las cortes desaparecidas; derogatoria de la Justicia Especial para la Paz (JEP) y el traslado de sus funciones a la jurisdicción ordinaria; nuevas y mayores garantías para los militares acusados de delitos cometidos en el conflicto armado; modificaciones sustanciales a las garantías de participación política para los reincorporados que firmaron los acuerdos de paz; supresión de la obligación del Estado de garantizar una educación pública, sostenible financieramente, de calidad y con cobertura sobre toda la población, ataque sistemático a Fecode, a la libertad de cátedra y al derecho de sindicalización de los maestros y maestras, y el cambio del derecho fundamental a la educación por “la posibilidad de elegir institución pública, privada o mixta, sin monopolio ni adoctrinamiento”. Y claro, no podían faltar los “bombones” de distracción al mejor estilo de paisa culebrero, para descrestar calentanos, como la reducción del tamaño y los sueldos de los congresistas; protección remunerada de los ecosistemas como la Amazonia, la Orinoquia y el Litoral Pacífico; austeridad en el gasto público; y mención, porque nada más, al asesinato y protección oficial a líderes sociales. 

 

Video promocional del referendo "Chao Duque, chao"

Pocos días después, el senador Roy Barreras, simultáneamente con su retiro del partido de la U, planteó a los colombianos que el referendo que urgía adelantar era el que contemplara la revocatoria del mandato de Duque, por los pésimos índices de pobreza, pobreza extrema y desempleo que vienen incrementándose desde antes del estallido de la pandemia y por su incumplimiento de los compromisos plasmados en el Acuerdo de Paz. Esta afortunada iniciativa recibió el respaldo de diferentes contingentes políticos, personalidades de la vida nacional, trabajadores, mujeres y jóvenes, que en un rápido y constructivo proceso colectivo pusieron en blanco y negro la propuesta del Referendo Constitucional “Chao, Duque”, que es un Proyecto de Acto Legislativo que trata ocho importantes temas y formula nueve preguntas al país. El siguiente paso fue conformar un comité de coordinación de las labores indispensables del referendo, inscribirlo ante la Registraduría Nacional, solicitar los formularios e iniciar la recolección de firmas en todo el territorio nacional. Hoy, todos los pasos han sido dados, el respaldo es entusiasta y en los primeros días de 2021 se inicia la recolección de los dos millones de firmas necesarias para que se convoque a los colombianos para que, en las urnas, aprueben o no las propuestas.

El primer tema del referendo “Chao, Duque” es la reglamentación legal de la revocatoria del mandato del presidente de la República (Artículo 40 de la Constitución Nacional), la cual precisa que se podrá revocar cuando por falta de gestión del Gobierno Nacional el decrecimiento económico implique un aumento de más de 10 puntos del índice de pobreza monetaria y 5 puntos en la pobreza extrema o el índice de desempleo haya crecido en más de cincuenta por ciento. Y que, simultáneamente, se produzca un deterioro del orden púbico y la seguridad ciudadana de conformidad con el aumento de las cifras de homicidios, masacres, desplazamientos de población y asesinato de líderes sociales o defensores de derechos humanos, o se limite la implementación del Acuerdo de Paz. Cuando estas circunstancias se presenten y ya hayan transcurrido los dos primeros años de gobierno, 10% de los senadores y representantes podrá solicitar a los órganos oficiales correspondientes la certificación de las cifras y los hechos y, en tal caso, podrán solicitar ante la organización electoral la convocatoria para la votación sobre la revocatoria del mandato del presidente de la República.

El segundo y tercer tema se refieren a que todos los colombianos tengan derecho a percibir, por lo menos, un salario mínimo, y tengan derecho, si llegan a la edad de pensión, a recibir una mesada igual al salario mínimo con carácter vitalicio. Son las preguntas dos y tres del referendo denominadas “Salario básico universal” y “Pensión universal”, respectivamente. Así mismo, se establecen medidas de protección al empleo, como auxilios a la nómina y alivios tributarios para las mypimes, responsables del 80% del empleo nacional.

El cuarto tema se refiere a garantizar, por el Estado, educación pública gratuita desde el preescolar hasta la universidad, en las instituciones educativas oficiales, sin perjuicio del acceso a la educación impartida por particulares a quienes quieran y puedan sufragar los costos de esta. Con esta modificación al artículo 67 de la Constitución Nacional se solucionaría el problema de la juventud que exige matrícula cero para estudios universitarios. La tasa de deserción universitaria en Colombia es de las más altas de América Latina (42%) y la matrícula cero es una de las medidas más eficaces para reducir drásticamente la deserción universitaria. Además, en un parágrafo transitorio, se establece la condonación de la deuda de los estudiantes con el Icetex en los próximos dos años.

El quinto y sexto temas se refieren a la implementación efectiva del Acuerdo de Paz. A través del Acto Legislativo 02 de 2017 se dotó de estabilidad jurídica al Acuerdo Final por tres períodos constitucionales completos a partir de la firma el 24 de noviembre de 2016. Sin embargo, la JEP y la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas tienen una vigencia entre quince y veinte años respectivamente, razón por la cual es necesario, a través de este referendo, aumentar la estabilidad jurídica por un período presidencial más, con el fin de que puedan concluir con garantías y satisfactoriamente el mandato de estas dos instituciones. Así mismo se establece, en otra pregunta sobre el tema, el Servicio Social para la Paz, que sería una alternativa al servicio militar y que permita a la juventud trabajar por la paz, los derechos humanos, la protección del ambiente y la democracia.

El séptimo tema es la modificación al artículo 49 de la Constitución Nacional que trata del derecho fundamental a la salud de los colombianos. Allí se reitera que la atención en salud y el saneamiento ambiental son servicios públicos a cargo del Estado. Y por lo tanto, se debe garantizar a todas las personas el derecho a la salud en condiciones de disponibilidad, así como el acceso a los servicios de promoción, protección, recuperación y prevención de la enfermedad, que deben ser garantizados por el Estado bajo el modelo de atención primaria en salud y fortalecimiento de la red pública hospitalaria.

El octavo tema es el de la protección del ambiente y la contribución de Colombia a la lucha contra el calentamiento global, evidente amenaza a la supervivencia de la especie humana y muchas más que hoy habitan el planeta. Se propone adicionar en el artículo 79 de la Constitución Nacional el deber del Estado de garantizar el mantenimiento y regeneración de los ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos de los recursos naturales disponibles. Normatividad constitucional que al ser desarrollada por la ley fortalece el compromiso nacional con el desarrollo sostenible, el cambio hacía las energías limpias, el reconocimiento de la naturaleza como sujeto de derechos y el respaldo y compromiso del país con los tratados internacionales sobre la protección ambiental.

Además de los dos referendos mencionados en estas líneas, antagónicos entre sí, circulan las propuestas de un tercer referendo sobre la protección a la producción campesina y al campesinado colombiano, y una Consulta Popular sobre el derecho a la salud. El primero es impulsado por el senador Jorge Londoño y la Asociación de Usuarios Campesinos, y la segunda por el senador Juan Luis Castro, caracterizado defensor de la salud como un derecho de los colombianos frente al negocio de las EPS. Dado que tanto el tercer referendo, como la propuesta de consulta popular, se refieren a temas clave que merecen el respaldo mayoritario del pueblo colombiano, sería conveniente, tras un proceso de fraternas discusiones, su unificación con Chao Duque, así ello implique demorar una quincena más la recolección de firmas.

El Partido del Trabajo de Colombia (PTC) unirá sus esfuerzos con todos los sectores alternativos y de oposición al gobierno de Duque y a la consolidación del proyecto político dictatorial del uribismo. Allí se enmarca esta iniciativa del referendo, se trata contribuir a desenmascarar la esencia fascistoide de esta corriente de ultraderecha y aportar nuestro grano de arena a la unidad política que la derrote electoralmente. Nuestra militancia, nuestros amigos y aliados, se comprometen a vincularse en los comités nacionales o regionales que se constituyan para impulsar la tarea, hacer con la gente la pedagogía indispensable, recoger las firmas necesarias y decir, con la mayoría de los colombianos: Chao, Duquechao.

 

Manifestaciones en distintas partes del mundo con el estribillo de la canción "Chao Duque", tomado de Somos Colombia.

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