Temblores en el mundo y el FMI al rescate
El levantamiento popular en Francia condensa los problemas creados por el neoliberalismo: intentando contener la caída en la tasa de ganancia, el Estado apalancó la economía a punta de endeudamiento, para deleite del sector financiero que gana a borbotones con los altísimos intereses que está cobrando a acreedores públicos y privados. Igualmente redujo los impuestos a los oligarcas. Pero para pagar la creciente y abultada deuda redujo el gasto social −lo que se traduce en menos educación, salud y pensiones− sin que haya aparecido por parte alguna la esperada recuperación económica.