Ley de Rescate fiscal o la más regresiva reforma tributaria del siglo

Plaza 1

En el proyecto de Rescate fiscal se recoge el espíritu y algunas propuestas clave del odiado proyecto de reforma tributaria del exministro Carrasquilla en el gobierno de Iván Duque. La osadía y la terquedad de Duque y Carrasquilla llevó el 28 de abril de 2021 al paro cívico más contundente y prolongado de los últimos años. Y, pese a represión fascista de Duque —más de 100 huelguistas asesinados—, el pueblo obtuvo en esa confrontación una aplastante victoria. 

Por Yezid García Abello

Subsecretario general del Partido del trabajo de Colombia / tomado de su cuente en X
Yezid García

El gobierno de De la Espriella ha presentado, por fin, su llamada ley de Rescate Fiscal que había anunciado al país y al Congreso desde que presentó su proyecto de presupuesto general de la nación para el 2027, con un inexplicable incremento de 60 billones frente al que había presentado el gobierno anterior. De aprobarse el esperpento presentado, el IVA se llevaría del 5% al 19% para los alimentos básicos, se incrementarían los impuestos al grueso de la población, disminuirían los que pagan los mega ricos y las grandes empresas, aumentarían las cuotas de salud para todos los trabajadores, se reduciría la nómina estatal en 50% de los puestos de trabajo, se revivirían las privatizaciones y se le darían facultades extraordinarias al presidente para eliminar y fusionar instituciones y ministerios con la consiguiente masacre laboral. Los proyectos de reforma tributaria presentados entre los años 2023 y 2025 por el gobierno de Gustavo Petro tuvieron como objetivo disminuir razonablemente el déficit fiscal sobre la premisa que debían ser el minúsculo puñado de mega ricos, las grandes empresas financieras y mineras a través de sobretasas, los juegos de suerte y azar en línea y las importaciones a granel de productos extranjeros que compiten ventajosamente con la industria nacional, los rubros que sostendrían el mayor porcentaje de los nuevos ingresos al fisco nacional. Es decir, el reajuste tributario debía recaer, como en cualquier otro país del mundo, en los sectores más pudientes de la población. 

El rumbo central del proyecto de ley de Rescate Fiscal de Abelardo es totalmente contrario: que el déficit se cubra con más impuestos a la pequeña y mediana empresa, los sectores medios, los trabajadores y campesinos, los segmentos vulnerables de la población, con todas las graves consecuencias de crecimiento de la desigualdad, la pobreza y el desempleo. Como señaló @petrogustavo:

La reforma tributaria de Abelardo es profundamente regresiva, incrementará la desigualdad social en uno de los países ya mas desiguales del mundo. Proporcionalmente, mientras un pobre pagará más del 42% sobre su comida un rico apenas un 1% más. Esta desigualdad producida por la avaricia de los más ricos y la estupidez económica del gobierno solo disparará la violencia. Los delitos más propagados: el hurto y la violencia intrafamiliar van a crecer.

En el proyecto abundan los absurdos tributarios. Vale la pena destacar la negativa a incrementar una sobretasa al sector minero cuando los precios del petróleo están disparados, por encima de los 100 dólares por barril. O incrementar el IVA a los alimentos y los abonos y fertilizantes para producción agropecuaria, cuando como consecuencia del fenómeno de El Niño puede venir una hambruna. O poner el 19% de IVA al café cuando 700.000 familias cafeteras están afectadas por los bajos precios internacionales, la revaluación del peso y el terremoto del 10 de agosto. 

En el proyecto de Rescate fiscal se recoge el espíritu y algunas propuestas clave del odiado proyecto de reforma tributaria del exministro Carrasquilla en el gobierno de Iván Duque. La osadía y la terquedad de Duque y Carrasquilla llevó el 28 de abril de 2021 al paro cívico más contundente y prolongado de los últimos años. Y, pese a represión fascista de Duque —más de 100 huelguistas asesinados—, el pueblo obtuvo en esa confrontación una aplastante victoria. 

El “Papucho” no debería correr los riesgos de transitar por una aventura similar porque nuevamente lo derrotará el pueblo de Colombia. Por ahora, y como primer capítulo de la resistencia civil contra este gobierno mafioso y gansteril, respaldemos todos el llamamiento a paro nacional el 19 de noviembre, al que han convocado las centrales obreras y las principales organizaciones sociales y políticas. Yezid García Abello 30 de octubre de 2026.
 

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